En el viaje de autodescubrimiento para alcanzar el bienestar emocional surge una pregunta fundamental: ¿Dónde está mi verdadero hogar?

Este interrogante nos invita a trascender la idea de un lugar físico y explorar los rincones más íntimos de nuestro ser, en un viaje interior que nos lleva a descubrir nuestra esencia, valores y aquello que nos brinda paz y plenitud.

Por qué elegimos dónde vivir en lugar de nuestro verdadero hogar

Según algunos datos, el 56% de la población mundial vive en ciudades y el número asciende al 81% en lo que respecta al estado español.

Las ciudades tienen muchas ventajas en forma de más  oportunidades laborales, diversidad de actividades de ocio, diversidad socio-cultural etc.

Por otro lado tiene sus desventajas, más contaminación, mayor coste de bienes y servicios y sobre todo espacios verdes limitados y ritmos de vida acelerados. Vivir en contacto directo con el asfalto y en la vorágine de una ciudad provoca que nos «des-humanicemos»

  • El agotamiento nos domina y hemos olvidado la exigencia productivista del sistema nos ha hecho olvidar la importancia de descansar.
  • Comemos comida vacía o llamada rápida o ultra-procesada para ahorrar tiempo y «llegar a todo» dinamitando nuestra salud.
  • Vivimos una carencia afectiva profunda  pues siendo una especie sociable hemos creado a una sociedad individualista que nos enferma y el estrés hace que los encuentros sociales en muchos casos no nos llenen porque nos hemos desconectado y no podemos estar presentes 
  • Estamos en continua exposición a polución y tóxicos
  • No nos exponemos suficiente ni de manera correcta al sol y nuestros biorritmos están alterados
  • El sedentarismo se va en aumento afectando a nuestra salud física, ¡las sillas matan!

Todas estas circunstancias generan un contexto ideal para la aparición de enfermedades y para la aparición de problemas de salud mental.

La apatía va ganando terreno y intento de llenar el vacío existencial con dinámicas de consumo sólo hace que agrandar la herida de soledad y desorientación cuando lo que nuestro ser interno  de verdad está pidiendo a gritos otra cosa.

Esto genera una sensación de desarraigo que poco a poco va minando por dentro ¿Quién soy? ¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Cuál es mi propósito? Parece que hemos olvidado de dónde viene el ser humano y dónde se encuentra nuestro verdadero hogar.

El género Homo apareció en el planeta hace unos 2,5 millones de años desarrollándose en un entorno nómada cazador-recolector formando parte, más bien siendo «naturaleza».

Hace unos 10.000 años que distintas poblaciones comenzaron a establecer los primeros poblados dando inicio a la agricultura y la ganadería y permitiendo el aumento de consumo de alimentos como los cereales y lácteos.

Hace unos 200 años que se dio la Revolución industrial y comenzamos a consumir alimentos procesados y vivir en ambientes contaminados. Esto implica que el 95% de las generaciones de humanos han vivido en pleno contacto con la naturaleza y sólo hace 8 generaciones que comenzamos el proceso de des-humanización.

blog1
¿Sabes dónde está tu verdadero hogar? 2

Recuperar nuestro bienestar físico y emocional implica necesariamente recuperar nuestra relación con la naturaleza. Nos urge recordar que venimos de la naturaleza, somos naturaleza y absolutamente todo lo que nos rodea ha sido extraído del planeta Tierra.

Esa naturaleza de la que hablo es la parte material, lo que es visible. Necesitamos también recuperar nuestra naturaleza interna, nuestra alma que es la expresión de nuestro ser interno y el medio por el cual nuestra vida se expresa.

Salir del sufrimiento implica necesariamente volver a nuestro hogar interno y externo 

  • Salir a los bosques, ríos, playas y montañas, descalzarnos y pisar la tierra.
  • Recordar nuestra esencia cooperativa y movernos para construir vínculos sanos y de apoyo mutuo.
  • Nutrirnos con alimentos de temporada y proximidad libres de tóxicos.
  • Reivindicar el descanso como una necesidad imperiosa de esta sociedad.
  • Realizar trabajo personal para sanar nuestras heridas y recordar cómo vivir en armonía con la vida.

Nuestro verdadero hogar está primero dentro nuestro, es nuestra alma y es desde este hogar interno desde donde podemos vivir en nuestro hogar externo, el que pertenece por igual a todos los seres del planeta, los espacios naturales limpios y llenos de vida

Escanea el código